domingo, 28 de octubre de 2012

Reseña: Los Jardines de la Luna



Título: Los Jardines de la Luna
Saga: Malaz: El Libro de los Caídos / Libro 1
Autor: Steven Erikson
Páginas: 512
Editorial: La Factoría de Ideas


SINOPSIS


Tras interminables guerras, amargas luchas internas y sangrientas confrontaciones, incluso las tropas imperiales necesitan un descanso. Pero la obsesión expansionista de la emperatriz Lassen no tiene límites, y cuenta con el apoyo de sus sanguinarios agentes de la Garra. Tras el último asedio, el sargento Whiskeyjack y su pelotón de Abrasapuentes necesitan tiempo para descansar y enterrar a sus muertos, pero Darujhistan, la última de las Ciudades Libres de Genabackis, los espera. Es el objetivo último de la insaciable emperatriz. ... Y parece que el Imperio no es el único que codicia esa plaza: fuerzas siniestras conspiran dentro y fuera de las sendas mágicas, y todo indica que los propios dioses se preparan para la batalla...


VALORACIÓN 


Empezar a hablar de esta titánica saga (son diez libros en total, aunque en este momento solo tenemos publicado los cinco primeros en España) es complicado. La sensación que tuve cuando leí por primera vez "Los Jardines de la Luna", la novela que da inicio a la saga, es la de encontrarme náufrago en medio de un huracán de acontecimientos que se suceden uno tras otros de forma caótica, sin nada a lo que poder aferrarme. Steven Erikson abandona al lector en medio en un complejo mundo de intricados y retorcidos detalles, con una basta historia que abarca cientos de miles de años, y con pocas pistas que le faciliten la comprensión de todo cuanto ocurre. Con una descripción así, podría decirse que estoy desanimando a un posible futuro lector de empezar la saga, pero no es así. Malaz es un complejo puzzle que va resolviéndose poco a poco con la lectura de los volúmenes que conforman la obra (y en este punto he de mencionar que existe una saga paralela a El Libro de Los Caídos Malaz: El Imperio, del escritor Ian Cameron, pero no voy a extenderme en detalles de momento). De esta manera, aunque Los Jardines de la Luna aparentemente no proporcione muchas respuesta a un ávido lector en busca de detalles y comprensión, es el punto de introducción de una saga épica de una escala monstruosa, en la que entraran en escena cientos de personajes y facciones.

Como lector primerizo de Malaz, no entenderás porque pasan las cosas que pasan ni los motivos que mueven a sus protagonistas, pero no te preocupes. Déjate llevar por la lectura a través de un relato asombroso, donde todos los detalles están muy bien hilados, pero el conocimiento de estos te llegarán con el tiempo, a medida que avances la saga y vayas desentrañando poco a poco sus misterios.

4 comentarios:

María José Polo

Ante todo decir, que me ha impresionado como te has explicado. La verdad es que visto así, da una pereza tremenda ponerse a leer, y sin embargo parece tan absorbente que al mismo tiempo incita a la lectura. Lo tendré en cuenta, sin duda. =)

Javier Aboy Pascual

Es una saga que mola, pero cuesta pillarle el ritmo. Mucha gente opina que Los Jardines de la Luna es el peor libro de la saga (no en vano fue la primera obra del autor) y que en los libros siguiente subsana alguno de los defectos que adolece en este libro.

Personalmente recomiendo, que si Los Jardines de la Luna no te ha llegado a convencer al terminar, que le des una oportunidad a la segunda parte, Las Puertas de la Casa de la Muerte, porque es llevar lo épico a su máxima expresión.

Anónimo

Estoy a punto de terminar el quinto libro de la saga y puedo afirmar que ahora mismo es mi saga favorita. No perdais el ánimo que sólo mejora.

Javier Aboy Pascual

Yo terminé Mareas de Medianoche la semana pasada. Al principio lo cogí con un poco de cautela, porque ya es el tercer arco que se nos presenta en la historia, y no sabía que esperar del libro, pero lo acabé encantado.

Merece una mención especial la inclusión de Tehol Bedict y su sirviente Bicho, con su trama disparatada y esos diálogos surrealistas que mas de una vez lograron arrancarme una carcajada.

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